Relaciones de rebote

7 junio, 2012 en Expertas

Acabas de empezar una relación con ‘el chico ideal’, pero en el fondo sabes que algo no está bien, sientes que la figura de su expareja sigue muy presente. ¿Qué hacer ante esta situación?

Maritere Lee S.
Psicóloga | Terapeuta de familias y parejas
maritere.lee@epasa.com
¿Te encuentras envuelta con una persona que recientemente ha terminado una relación significativa, o está en medio de un proceso de separación, divorcio, luto o simplemente no ha superado a su ex? Las relaciones de rebote son aquellas que ocurren justo después de una ruptura significativa y, de inmediato, muchos individuos tratan de enmendar la pérdida emocional, apresurándose sentimentalmente.
En el nivel psicológico, las relaciones de rebote cumplen un objetivo, son una distracción, una solución superficial ante una problemática más profunda. Mantienen a las personas lo más alejadas posibles del dolor emocional. Evitan que uno tenga que enfrentarse a su soledad. Algunas veces impiden echar para adelante porque no te permiten internalizar las verdaderas emociones ni se da un proceso de aprendizaje. Sencillamente, la persona opta por enterrar lo que siente o, en el peor de los casos, replicar la relación pasada a través de la nueva persona.
¿Cómo saber si estás en una relación de rebote?
1. Tu nueva pareja acaba de salir de una relación o está pasando por uno de los procesos que mencioné antes.
2. Se ha involucrado contigo muy pronto y muy rápido.
3. Ha sido tan pronto y tan rápido que le cuesta intimar y abrirse emocionalmente.
4. Habla mucho de su expareja, es uno de los temas de conversación principales.
5. También puede ocurrir lo contrario, que ni mencione a su expareja, no tienes idea de cómo fue su historia, pero cuando la menciona se nota de inmediato el cambio de humor.
6. Todavía mantiene contacto con su expareja o conserva mucha memorabilia.
7. Te compara constantemente con su ex (de forma positiva).
8. Está desesperado por amar y que le amen, por comprometerse, llevan la relación muy formal en poco tiempo.
9. No tienen ni un mes y ya te ha presentado a la familia.
10. El sexo puede ser bueno o por el contrario escaso o nulo.
11. Constantemente cambia de humor.
12. Hay una parte de tu pareja a la que no logras accesar.
13. Tus amigos y familiares te advierten que vayas más lento.
14. Te sientes amenazada por la presencia de su ex.
15. Una parte dentro de ti te dice que algo no está del todo bien, algo falta. ¡Nunca subestimes a tu intuición!
¿Cuál es la lección aquí? No se crean, me ha tocado estar en ambas caras de la moneda. Y por experiencia propia puedo decir que involucrarme muy pronto, huyendo de mí misma, solo me ha conducido a estrellones. Hoy en día, me sigo cuestionando ¿existe tal cosa como enmascarar el dolor? ¡Es imposible! Ese dolor siempre se fuga y, para colmo, en los momentos menos oportunos. Si no lo enfrentas y lo dominas, te sabotea sin piedad los momentos más especiales. Entonces, ¿qué aprendí viviendo ambas caras de la moneda? Que un poco de dolor no mata, no hace daño, hay que hacer las paces con las emociones desagradables y enfrentarse a los monstruos, ¡no te vas a morir!

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